RECUENTO DE POEMAS, 1950-1993/JAIME SABINES
Este libro reúne casi todos los poemas recopilados por primera vez en ediciones anteriores. Comprueba la calidad del poeta mexicano. Sabines expresa claramente en sus poemas la característica denunciativa. En todas sus obras demustra su sinceridad sin rodeos. Sin duda fue un poeta romántico e innovador pues nadie ha igualado su autenticidad y originalidad.
"Espero curarme de ti"
Espero curarme de ti en unos días.
Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible.
Siguiendo las prescripciones de la moral en turno.
Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana?
No es mucho, ni es poco, es bastante.
En una semana se puede reunir todas las palabras de amor
Que se han pronunciado sobre la tierra y
Se les puede prender fuego.
Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado.
Y también el silencio. Porque las mejores palabras de amor
Están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral
Y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero
Cuando digo: "qué calor hace", "dame agua",
"¿Sabes manejar?", "se hizo de noche"
Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías,
Te he dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te quiero").
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo.
Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras:
Guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura.
No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana
Para entender las cosas. Porque esto es muy parecido
A estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
Comentario:
Sabines realiza un símil del amor pero con tinte de adicción. El quiere curarse de esas adicciones con la abstinencia, el tiempo y la soledad. La vida es un tema central del autor. Dentro del estarse muriendo a cada paso que da, dentro de "perder la cabeza, cortarse el cuello" el busca encontrar una nueva vida; esa que se oculta detrás del amor, del sufrimiento. Él es sincero en esto y finalmente detiene a la muerte, enfrentándola con la vida tal y como lo pone en el poema "por que esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar en un panteón".
"He aquí que tú estás sola y que yo estoy solo"
He aquí que tú estás sola y que yo estoy solo.
Haces cosas diariamente y piensas
Y yo pienso y recuerdo y estoy solo.
A la misma hora nos recordamos algo
Y nos sufrimos. Como una droga mía y tuya
Somos, y una locura celular nos recorre
Y una sangre rebelde y sin cansancio.
Se me va a hacer llagas este cuerpo solo,
Se me caerá la carne trozo a trozo.
Esto es lejía y muerte.
El corrosivo estar, el malestar
Muriendo es nuestra muerte.
Yo no sé dónde estás. Yo ya he olvidado
Quién eres, dónde estás, cómo te llamas.
Yo soy sólo una parte, sólo un brazo,
Una mitad apenas, sólo un brazo.
Te recuerdo en mi boca y en mis manos.
Con mi lengua y mis ojos y mis manos
Te sé, sabes a amor, a dulce amor, a carne,
A siembra, a flor, hueles a amor, y a mí.
En mis labios te sé, te reconozco,
Y giras y eres y miras incansable
Y toda tú me suenas
Dentro del corazón como mi sangre.
Te digo que estoy solo y que me faltas.
Nos faltamos, amor, y nos morimos
Y nada haremos ya sino morirnos.
Esto lo sé, amor, esto sabemos.
Hoy y mañana, así, y cuando estemos
En estos brazos simples y cansados,
Me faltarás, amor, nos faltaremos.
Comentario:
Nuevamente el autor utiliza la necesidad como adicción. En este caso la adicción se ve reflejada en el deseo carnal hacia su amada. Hace recuento de los momentos vividos con ella. Igual a una droga, ese deseo lo consume poco a poco pues no resiste un solo momento más en la abstinencia. Se siente solo y esa soledad le hace sentir cerca de la muerte.
Sabines, J. (2009). Recuento de poemas, 1950-1993/Jaime Sabines. México: Planeta mexicana.
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