Este libro es una antología poética, los
autores son diversas nacionalidades, en el prólogo del libro se menciona la
dificultad para la traducción de los poemas.
El libro se divide según la persona que realizó la traducción, hay mucha
variedad en cuanto al contenido temático de los poemas y la extensión de estos.
Al leer los poemas, exploras un poco acerca de las diferentes culturas
existentes en el mundo, es muy común la escritura de las tradiciones o costumbres
que se llevan a cabo en cada lugar ó bien de hechos sorprendentes o curiosos
que cambian la forma de ver el mundo, por lo mismo a veces es difícil entender
algunos poemas, sin embargo no deja de ser interesante.
Los colores del pan
“El pan es negro”,
dijo el hombre
que abrigaba un cuervo en sus pulmones.
“El pan es rojo”,
dijo el hombre en la venganza
por no ser más que eso.
“El pan es verde”,
dijo el tramposo seudopoeta
el adicto blablablá.
“El pan es azul”,
dijo el hombre
que hubiera cambiado por alas sus homóplatos,
por aletas los pliegues de su vientre.
“El pan es siempre es blanco,
aun cuando tenga un sabor extraño,
aun cuando tenga otros colores”,
dijo el hombre al salir de su trabajo,
y se lo comió
Comentario: Para mi los colores
de los panes son las diferentes emociones o pensamientos que experimentamos los
humanos, cuando estamos en la soledad o tristeza vemos al “pan” negro, cuando
sentimos odio o somos malvados vemos al “pan” rojo, cuando estamos vemos al “pan” verde es
porque estamos engañando o mencionando alguna falsedad, esto lo deduje por seudopoeta,
el “pan” es azul cuando el hombre sueña e imagina, pero al mencionar que el pan
siempre es blanco, es porque ese pan es la vida misma pero desde diferentes
puntos de vista, y el pan siempre es blanco porque la vida es simple y positiva,
que cambia la forma de verlo según los pensamientos de cada persona.
La piel del
fantasma
Arrastro mi esperanza con mi bolsa de clavos,
arrastro mi esperanza estrangulada a tus
pies,
tú que aún no eres,
y yo que ya no soy.
Arrastro una bolsa de clavos sobre la grava
de fuego
cantando todos los nombres que te daré
y los que ya no tengo.
En la barranca se pudre el andrajo
donde mi vida antes palpitaba;
están clavadas todas las tablas,
se pudrió sobre el jergón
con ojos que no te podían ver,
los oídos sordos a tu voz,
la piel demasiado pesada para sentirte
cuando la rozabas,
cuando pasabas como brisa de enfermedad.
Y ahora me he despojado de la podredumbre,
y todo blanco vengo a ti,
mi piel nueva de fantasma
se estremece ya en tu aire.
Comentario: En el poema tenemos
a una pareja, sin embargo, uno de ellos ha muerto, quien ya esta muerto expresa
como se siente al tratar de convivir como antes con su pareja pero no puede
porque se encuentran como en dos dimensiones diferentes, al inicio se menciona
como ya ha perdido la esperanza de estar con ella otra vez, pero al final es el
rencuentro pues la otra persona que aun estaba viva ha muerto ahora y ve como su
pareja va por él.
Gracias a la vejez
Gracias a la vejez, gracias, antes de partir,
por la salud, el sol del mediodía, el aire
impalpable
-por
la vida, la sola vida-,
por los preciosos recuerdos presentes siempre
(de ti, madre amada,
de
ti, padre, de ustedes, hermanos, hermanas, amigos),
por todos mis días – no solo de paz, también
los de guerra-,
por las suaves palabras, caricias, regalos de
otros países;
por la hospitalidad, el vino, la carne, el
dulce aprecio
(ustedes, lejanos, difuminados, desconocidos –jóvenes
o viejos-,
incontables,
indefinidos lectores amados,
nunca nos conocimos, nunca nos conoceremos y
sin embargo
nuestras
almas se abrazan estrecha y larga, largamente),
por las personas, grupos, amor, hechos,
palabras, libros;
por los colores y las formas;
por todos los fuertes hombres valientes
–hombres leales, osados-
que
defendieron la libertad en cualquier tiempo y en cualquier
tierra,
por los más valerosos, los más fuertes, los
más leales hombres,
(un
laurel especial antes de irme, para los mejores en la lucha
de
la vida,
soldados que tienen por alma el canto y el
pensamiento, los más
grandes
artilleros, los mas importantes guías, capitanes
del
alma):
como soldado que vuelve de una guerra que
concluye, como viajero
entre
los millares de una larga procesión que termina,
gracias -¡gracias!- de un soldado, gracias
viajero.
Comentario: Normalmente las
personas viven estresadas, creyendo que la vida es mala o dura, sin embargo
pocos son los que se dan cuenta lo bella que en realidad es, casi todas las
personas recuerdan todo lo bueno que les pasa cuando ya son adultos mayores y
se encuentran en la vejez, es cuando las personas dejan de vivir atormentadas
por la rutina, pero suelen darse cuenta muy tarde pues ya en esa etapa de la
vida, es difícil hacer lo que en la juventud no se hizo. Este poema demuestra
lo anteriormente mencionado, describiendo todo lo que vivió.
Hoy estoy feliz con
las sábanas de la vida
Hoy estoy feliz con las sábanas de la vida.
Lavé las sábanas.
Tendí las sábanas y las vi
aletear y elevarse como gaviotas.
Cuando estuvieron secas las descolgué
y hundí mi cabeza en ellas.
Todo el oxígeno de la tierra en ellas.
Todos los pies de todos los bebés del mundo
en ellas.
Todos los calzones de todos los ángeles del
mundo en ellas.
Todos los besos mañaneros en ellas.
Todos los juegos de saltar pintados sobre las
aceras en ellas.
Todos los caballitos hechos de tela en ellas.
Así que esto es la felicidad –
ese agente viajero.
Comentario: Al mencionar “Lavé
las sabanas” es como pensar tranquilamente, ver la vida desde un punto de vista
neutro, porque cuando uno se encuentra molesto o triste la vida parece “sucia”,
pero una vez limpia, al “aletear y elevarse como gaviotas” se piensa con
libertad y ahora se puede apreciar claramente todas las cosas buenas que ocurren en la vida, como los nacimientos
de bebes, la naturaleza, etc. Este poema pretende manifestar la vista a la vida
de forma clara y no cuando otra emociones negativas puedan cambiar nuestra opinión
respecto a ella.
Dios en la mujer
Ahora debo buscar hasta dar con mi Dios:
No en un orfanato. Él no se esconde
En humanitarios disfraces,
Como un pelafustán en un pantano yermo,
Sino que va de incógnito fantástico ordinario:
Detrás de los ojos de una niña interna en un
convento,
O envuelto en las alegrías de la clase media
Entre las mujeres en un café.
Claro, mi Dios es femenino porque el Cielo
Es el impulso generoso, y se contenta
Con alabar lo que es bueno. Y todo
Esto lo he conocido a través de las mujeres.
Allí donde los hombres la luz trágica del
poeta resintieron,
El espíritu –que es la Mujer- acarició mi
alma.
Comentario: Dios es bondadoso,
sincero y da sin esperar nada a cambio, por eso el autor de este poema Patrick
Kavanagh, compara a las mujeres con Dios, y no viendo a la mujer sólo como
pareja, sino también como hija, hermana pero sobre todo como madre, ella es
quien especialmente da todo sin esperar recompensa alguna, todo lo hace por
amor a sus hijos, se hace una clara diferencia entre los hombres y mujeres al
mencionar “Allí donde los hombres la luz trágica del poeta resintieron”, pone a
la mujer como el espíritu puro que ilumina el camino del hombre, pues él es más
grotesco y con ella, los hombres aprecian mejor la vida.
Derecho de
propiedad
Fue a la panadería:
Y por robar un pan,
Cuatro años de cárcel,
Sentado en el café
robó un terrón de azúcar:
amarga, amarga
será su vida toda.
A las canteras fue
y allí tomó una lasca:
Mientras viva
será su techo.
Entre los libros
infeliz
robo un pedazo de sueño:
Pobre que perdió su alma
Pobre que ganó un espejo.
Comentario: Al mencionar lo que
ha robado, no hay que tomarlo tanto como el objeto, sino que lo principal es la
acción que ha hecho y la cárcel no es exactamente física, sino que es como le
remuerde su conciencia, después de robar, la acción lo deja marcado y ahora
todo es diferente en su vida, por eso menciona que el terrón le sabe amargo, no
es el terrón, es su vida que había dejado de ser “dulce”, suena contradictorio
decir que una lasca será su techo, pero se refiere que aunque trate de esconder
lo que ha hecho, no podrá cubrirse con nada; menciona que pierde su alma, lo único
bueno de él y su única pertenencia.
Las últimas
palabras de mi abuela inglesa
Platos sucios y un vaso de leche
en una pequeña mesa
junto a la cama
revuelta y fétida –
Arrugada y casi ciega
roncaba tendida
para despertar en iracundos
gritos de hambre,
Denme de comer –
Me están matando –
No me meterán al hospital – No, no, no
Yo estoy bien.
¡Denme de comer!
Deja que te llevemos
Al hospital, dije,
Y cuando estés bien
podrás hacer los que quieras.
Sonrió, Sí, primero tú
haces lo que quieres y luego
yo puedo hacer lo que quiera –
Oh, oh, oh gritó
cuando los camilleros
la levantaron –
¿A esto le llaman
ponerme cómoda?
Entonces estaba lúcida –
Ustedes muchachitos
se creen muy listos,
dijo, pero déjenme decirles
que no tienen idea.
Y nos fuimos.
Por el camino
pasamos una larga hilera
de olmos, los miro
un rato por la
ventana de la ambulancia y dijo,
¿Qué son todas aquellas
pelusas borrosas allá afuera?
¿Árboles? Bueno, estoy harta
de ellos y se volteó
Comentario: En este poema la
palabra clave son los olmos, estos arboles no dan fruto y no cambian o tienen
un ciclo de renovación, esto es comparado con la rutina de la abuela, ahora
solo estaba acostada en la cama, de vez en cuando despertaba para comer mal y
sus hijos o nietos solo querían llevarla al hospital como para deshacerse de
ella, sin embargo ella ya no le encontraba sentido a ir al hospital, pues al
regresar a casa, su rutina seria la misma de siempre, estar acostada por estar
tan débil y ser ignorada pues pasaba casi todo el tiempo dormida.
·
López,T.(2011).Traslaciones.México: Fondo de Cultura
Económica.
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