Animal que despierta
Soy la gata que camina dentro de
mí
conmigo
las leves zarpas afelpadas
He
bajado por el río
conservando el gusto por la caza
los ambiguos
maullidos
Cuando cierro los ojos atravieso los siglos
Las arenas
le dieron el color
a esta piel suave que esconde
una flor mojada entre las
fauces
el oro egipcio se ve reflejado en la pupila
de esta
gata
que demasiadas veces
recuerda su verdadera condición de
fiera
La Reina de Saba habría dado la mitad de sus tierras
por tener
estas garras
Dónde te has escondido en este tiempo?
¿Dónde te has escondido en este tiempo?
Bajo tus mismas faldas.
Enfundada en tu propia fortaleza negaste la evidencia.
¿Qué evidencia
puede haber si no vas a un entierro?
¿Quién ha muerto en esta eterna
primavera?
¿Quién puede morir en este lugar de cielos y volcanes
qué se
reflejan siempre en los maizales verdes?
¿Quién soy yo para sentir, ahora,
después de la década perdida
este infame dolor que me destroza el pecho?
Soy la superviviente. La que cerró los ojos
y se llenó las orejas con
cera.
La que pasó junto a las rocas sin escuchar las voces.
Ciega por
propia voluntad para evitar la visión de los buitres
limpiándose los picos
en los huesos.
El más hermoso mito
inventado por el hombre
El más hermoso mito inventado por el
hombre
más hermoso que Dios
o el hermoso ideal del socialismo
y el
dinero que acumulan los ricos.
Más hermoso que el odio, la invención más
hermosa.
El amor.
BIBLIOGRAFIA: Roldes Ana, M.(1973). Poemas de la izquierda erótica. Ciudad de Guatemala: Centroamérica y el caribe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario