PARA TUS DEDOS ÁGILES Y FINOS.
Doy a los cuatro vientos los loores
de tus dedos de clásica finura
que preparan el pan sin levadura
para el banquete de nuestros amores.
Saben de las domésticas labores,
lucen en su mantel su compostura
y apartan, de la verde, la madura
producción de los meses fructidores.
Para la gloria de Dios, en homenaje
a tu excelencia, mi soneto adorna
de tus manos preclaras el linaje.
Y el soneto dichoso, en las esbeltas
falanges de tus índices se torna
una sortija decartoce vueltas.
Un poema donde es mas que nada a mi punto de vista una descripción de todo lo que pasaba en su entorno las cosas cotidianas y características de aquel tiempo, haciendo pie en las manos esas manos fuertes y a la vez delicadas que tienen esas personas trabajadoras y trascendentes de aquellos tiempos.
Castro Leal, A. (1983). Poesías Completas Y El minutero. Editorial Porrúa, S.A.
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