Del amor desesperado de Francisco García Lorca
La noche no quiere venir
para
que tú no vengas,
ni yo
pueda ir.
Pero
yo iré.
aunque un
sol de alacranes me coma la sien.
Pero
tu vendrás
con la lengua
quemada por la lluvia de sal.
El día que no quiere
venir
para
que tú no vengas,
ni yo pueda ir.
Pero yo
iré
entregando a los
sapos mi mordido clavel.
Pero tú
vendrás
por las turbias cloacas de
la oscuridad.
Ni la noche ni el día quieren venir
para
que por ti muera
y tú
mueras por mí.
García Lorca nos invade de impaciencia de desesperación. El poema expresa la necesidad de obtener algo muy anhelado. La presencia de mil obstáculos para toda una conspiración. Los obstáculos tratan de vencer pero se trata de hacer lo imposible por vencerlos. Por muy tormentosos y oscuros no pueden acabar con el anhelo. Aunque al final pareciera que éstos vencieron todavía hay mucho por hacer.
Deseo de Dulce María Loynaz
Que la vida no valla más allá de tus
brazos.
Que yo pueda caber con mi verso en tus
brazos,
que tus brazos me ciñan entera y
temblorosa
sin que afuera se queden ni mi sol ni mi
sombra.
Que me sean tus brazos horizonte y mi
camino,
camino breve y único horizonte de carne:
que la vida no me vaya más allá. . . ¡que
la muerte
Se parezca a esa muerte caliente de tus
brazos!
Dulce María en este poema transmite la necesidad de conservar al ser amado. La necesidad de no seguir
otro camino ni cambiar los objetivos. Esperar el fin con ese ser. el poema tiene limites de no ver, no creer,
no ser y no querer más. Este ser le transmite la seguridad para enfrentarse a la vida. El único deseo es estar
siempre son ese ser.
Alba, J. , Calero, J., López, D. (2006). Qué tenemos que hablar de muchas cosas. España: Octaedro
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